El Cementerio General de la ciudad de La Paz tiene una superficie de 92.0000 metros cuadrados y está ubicado al noreste de la ciudad. El Cementerio General asume un carácter latino de entierro en cuarteles que se conforman de filas, característica muy común de culturas latinas y no así de las culturas anglosajonas que son más simples y se entierran en el subsuelo. Las construcciones en “cuarteles”, edificaciones de hasta 6 filas de altura, son de estilo y origen romano, forma de inhumación que se realizaba desde tiempos de inicios de la era cristiana.
El Cementerio General fue establecido mediante de Decreto Supremo
del 25 de Enero de 1826 por el Mariscal Antonio José de Sucre.
Este decreto es corroborado por la orden oficial firmada por el
Mariscal Andrés de Santa Cruz el 24 de enero de 1831.
Hasta esta fecha, los habitantes de la ciudad habían efectuado la
sepultura de blancos, mestizos e indios en atrios de las iglesias
como la Merced, San Sebastián, San Pedro, San Juan de Dios y Santo
domingo entre otras. Sin embargo al exceder su capacidad, los
pobladores efectuaron sus exequias funerarias de forma dispersa y
precaria.
Posteriormente, el 9 de febrero de 1940, se aprueba el reglamento
general de Cementerios y se pone en vigencia para toda la
República.
El Cementerio General se encuentra ubicado en el Barrio de
Callampaya sobre la Avenida Entre Ríos y Baptista y las calles
Monasterios y Picada Chaco.
Tiene 8 puertas de acceso en todo su contorno y allí se
erncuentran enterrados personalidades ilustres como Daniel Sánchez
Bustamante, Belisario Salinas, el general Eeliodoro Camacho, Agustín
Aspiazu, Gastón Velasco, Franz Tamayo, Germán Bush, el Padre Luis
Espinal Camps y muchos hombres y mujeres que dejaron huella en la
Historia de Bolivia.